El Último Ermitaño

Desde el siglo IV hay constancia de la ocupación de las cuevas de la zona por ermitaños, pero la primera ermita se construyó en el año 1703. En el año 1957 falleció el último de los ermitaños que habitaba en las Ermitas

En estos parajes hemos encontrado una cavidad o cueva  que pudo haber sido utiliazada de retiro por algún ermitaño, pues incluso presenta labrada la piedra a modo de hornacina. Esta cavidad no ha sido documentada anteriormente y carecemos de datos más precisos.

Realmente la cavidad es un habitáculo rectangular de unos 12 metros cuadrados techada con una enorme roca. Su entrada, casi oculta por el terreno, está orientada al este, lo que permite a la imaginación recrearse en orígenes más ancestrales.